Buscar en:
 diarioDirecto:
  Google:
 Haga de ésta su página de Inicio 
Opinión 
Prostitución: una reflexión pendiente
Ana Botella
Claro, por no haber ido a su guerra
Pedro Calvo Hernando
Grandes hombres, pequeños discursos
Agustín Jiménez
Más buenas noticias
Carmen Tomás
El miedo como arma electoral
Carlos Carnicero
Emotividad ante el Peñón
José Cavero
¿Masacre? ¿Qué masacre?
Doménico Chiappe
El discreto encanto de los obispos
Luis del Val
Negar las evidencias
Ramón Pi
La voz de su amo
Ernesto Carratalá
Solos
Rafael Torres
Bush en el avispero
Antonio Casado
Proteccionistas contra liberales
Francisco Mora

Multimedia 
Juegos Olímpicos
Atenas 2004
Vela
Copa del Rey
30 julio al 8 agosto
Ciclismo
Tour de Francia
Cine
Shrek 2
Centenario
Año Dalí
Deportes
Fórmula 1
2004
Ver todos
 
Home  Opinión  Ramón Pi
 
Negar las evidencias

Ramón Pi


02/08/04

La ya llamada Comisión 11-M se toma vacaciones en agosto. Cuando llegue septiembre, al contrario que en la canción, casi nada, por no decir nada en absoluto, será en esa Comisión maravilloso, como no lo ha sido desde que empezó a trabajar. Leer los periódicos tras cada jornada era una vergüenza para cualquiera que se tome el periodismo en serio: no era posible que informasen sobre lo mismo. Y después de las vacaciones no se sabe siquiera a quién se llamará a comparecer, pues eso dependerá de lo que convenga a los partidos políticos que forman mayoría no para esclarecer lo que pasó, sino para la defensa de las conclu-siones que quieren extraer.

En eso de negar la evidencia llueve sobre mojado. Desde el día siguiente a las elecciones, Rodríguez Zapatero puso en circulación la tesis según la cual no hubo ninguna relación entre las elecciones del día 14 y los atentados del día 11, con la colosal conmoción que produjeron y las manifestaciones vociferantes ante las sedes del Partido Popular el mismo día de reflexión. Rodríguez Zapatero pretendía que la gente se creyese que el PSOE ganó exactamente igual que lo habría hecho sin atentados, ni mensajes telefónicos, ni aparición de Pérez Rubalcaba por la televisión el día 13 llamando mentiroso al Gobierno.

Pero estas arbitrariedades gigantes no se refieren sólo a las elecciones, los atentados y demás cosas específicamente domésticas; la evidencia se niega también en asuntos mucho más generales. Por ejemplo, si un varón se hace operar el sexo, se trata con hormonas femeninas y se inyecta silicona construyéndose unos falsos pechos, lo que pretenden que nos creamos es que se ha cambiado el sexo, cuando es absolutamente obvio que sólo ha cambiado su aspecto, su apariencia sexual. Pero nos nutrimos de estos embustes, que incluso acaban llegando al otrora prestigioso Registro Civil, para el que Manolo pasa a ser Isabel.

OTR/PRESS

 


 Volver Arriba
Las noticias sociales

con la colaboración de

Destacamos 
Comisión 11M
Evolución de comparecencias
Teatro
Escorial, barroco
Historia
Nicolás II y Rasputín
Música
Neruda en el corazón
Cine
Erika Christensen en The Perfect Score
DVD
Novedades
Motor
Nuevo SEAT Toledo
Danza
Joaquín Cortés estrena 'De amor y odio'
Libros
Novedades literarias
Exposiciones
Arte sobre papel
Preestreno
Kill Bill Vol. 2 llega a España
Viajar
Corales del Mar Rojo
Servicios 
Quiosco
Agenda
Foros
Sorteos
Cartelera
Tiempo
Tráfico
Televisión
Publicidad Contáctenos
Edita : diarioDirecto c/Magallanes 1 28015 Madrid Tlf.902 19 83 62 +34 91 591 50 80 Fax +34 91 444 01 74