Dean y Kennedy defienden el voto para Kerry para recuperar el respeto en EEUU y en el mundo
Dean reclamó el voto a favor de John Kerry y John Edward, asegurando estar "harto de ver trabajadores que luchan por sueldos inferiores a los que tenían hace cuatro años" y mostró su deseo de "ver América restaurada como el líder moral del mundo".
Agencias/diarioDirecto
El ex gobernador del Estado de Vermont Howard Dean mostró este miércoles, (hora española) durante la segunda jornada de la Convención Nacional Demócrata su apoyo a la candidatura de John Kerry por representar la única alternativa capaz de recuperar los derechos sociales de los americanos.
Así, Dean reclamó un seguro médico para cada estadounidense, la creación de empleos de calidad, defender la clase media y lograr que los norteamericanos "tengan un recorte fiscal y no un incremento como se ha demostrado finalmente".
Dean defendió una política exterior transparente con los americanos "antes de enviar soldados a luchar en tierras extranjeras" y reclamó un Gobierno que garantice el apoyo a los militares cuando regresan y no recorte ni su paga ni sus subsidios de enfermedad.
Durante su discurso Dean criticó la decisión de la Administración del presidente estadounidense, George W. Bush, de iniciar la guerra en Irak, afirmando que "la grandeza de Estados Unidos descansa no sobre el poder de sus armas, sino por su calidad, por la capacidad de sus mentes, por el tamaño de su corazón y por la fuerza de su democracia".
Así, pidió a los estadounidenses "abandonar el miedo a defender sus creencias" y no rendirse ante aquellos que "discrepan bajo una bandera de falso patriotismo". "Vamos a cambiar de presidente, vamos a cambiar este país y reclamar el sueño americano", afirmó Dean.
Por su parte, el senador demócrata por Massachusetts, Edward Kennedy, ensalzó en la segunda noche de la Convención Nacional Demócrata la figura de John Kerry, a quien señaló como la única fórmula de Estados Unidos para recuperar el respeto perdido ante el mundo y canalizar las esperanzas de los norteamericanos.
"Los objetivos de los americanos continúan siendo tan altos como lo eran hace más de doscientos años, pero si América no logra alcanzarlos hoy, no es por falta de ideales, sino porque es necesario sustituir al actual presidente", reclamó Kennedy.
En su discurso, el senador hizo un repaso por los logros alcanzados por los demócratas a lo largo de la historia de Estados Unidos, recordando que fueron ellos quienes crearon la Seguridad Social y la asistencia sanitaria (Medicare), quienes lucharon por los derechos civiles y por el derecho al voto, y quienes crearon leyes para defender los derechos de los soldados.
El senador por Massachusetts reclamó para Estados Unidos un presidente que fuera capaz de restañar "las heridas nacionales, un símbolo de respeto en un mundo deseoso de paz". Kennedy describió a Kerry como "un soldado, un pacificador" y resaltó su "rectitud" a la hora de hacer frente a los contratiempos y las dificultades, señalando que se trataba del "líder correcto para este momento de la historia".
El discurso de Kennedy raras veces mencionó directamente al actual presidente estadounidense, George w. Bush, pero no dudó en subrayar el error de su Administración al iniciar la guerra en Irak.
Según el senador demócrata, el actual Gobierno estadounidense "ha insultado a aliados de toda la vida despreciando alianzas y en lugar de hacer América más segura -señaló-, han dificultado ganar la verdadera guerra contra el terrorismo, la guerra contra Al Qaeda".
"Kerry ofrece esperanza, no temor. La esperanza de una verdadera victoria contra el terrorismo, la esperanza de una asistencia médica digna, de una Seguridad Social para los ancianos, de una educación que habrá la puerta a la infancia y de una economía que trabaje para todos", reclamó.