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El segundo coche de Alcalá
José Cavero
26/07/2004
Cuando hace quince días fue hallado en Alcalá de Henares un coche abandonado, en un primer momento nadie pudo pensar que nos hallábamos ante el segundo vehículo empleado por los terroristas del 11 de marzo, pero así era, según se ha podido saber y confirmar estos días, merced a una exclusiva periodística divulgada por el diario 'El Mundo' el pasado sábado y confirmada en los días siguientes por altos cargos del Ministerio del Interior.
El segundo vehículo permaneció nada menos que tres meses abandonado, desde el 11 de marzo al 13 de julio, y parece que fue estacionado a pocos metros de donde también apareció, en su momento, la furgoneta que contenía una cinta con versos coránicos y siete detonadores del tipo de los que se emplearon en las mochilas asesinas de las estaciones del tren de cercanías. Dice el ministro del Interior que ese segundo coche fue devuelto a la compañía propietaria, Hertz, por cuanto se trataba de un coche de alquiler robado, y que en un primer momento no se relacionó con el crimen masivo del 11-M, por más que también en él, según ahora se ha sabido, fueron trasladadas las mochilas de la muerte, y por más que en su interior aparecieron una maleta con cartucheras de pistolas y ropa.
Pero parece que se perdió una buena ocasión para obtener muchas huellas que desaparecieron al someter el vehículo a una limpieza profunda. De hecho, fueron los empleados de Hertz quienes hallaron esa maleta y efectos personales de los terroristas. Es decir, que nuevamente los policías habrían estado escasamente hábiles y desprovistos de suerte en esta averiguación sensacional...
Lo cierto es que es muy poco lo que el ciudadano corriente ha sabido, en los últimos meses, de las circunstancias concretas del crimen múltiple y sus circunstancias. Si en los primeros días hubo una clara exigencia ciudadana por saberlo todo, se ha bajado considerablemente esa guardia y los niveles de esa exigencia, seguramente porque hay dos investigaciones en marcha de las que se esperan las soluciones totales al misterio. La del juez Del Olmo, cuyo sumario tiene que estar muy avanzado en su elaboración, y la de la comisión parlamentaria, que ha tenido oportunidad de escuchar a una serie de personajes que algo tenían que decir, y ante la que todavía seguirán prestando declaración otros cuantos personajes con algo que decir.
Entre ellos, los confidentes del caso, que algunos se esfuerzan en mantener al margen, posiblemente por miedo a que algún responsable policial quede desacreditado y ridiculizado. No se ve otra explicación. En todo caso, es expresivo el dato de una encuesta que señala que del 64 por 100 de los españoles quiere que esos confidentes –posiblemente personajes indeseables, dignos de escasa fiabilidad, como los pintan sus mentores- declaren ante la Comisión. Por dos razones esenciales. Primera, porque cada ciudadano se pregunta quién tiene miedo y a qué. Y en segundo lugar, porque el ciudadano corriente sigue teniendo una abultadísima necesidad de saber más y más sobre el crimen de las 191 personas que viajaban en los trenes de cercanías aquel 11 de marzo, tan cercano aún en el tiempo y que algunos parece que hubieran preferido que empezara a olvidarse con la mayor urgencia, aunque sigue siendo muchísimo lo que aún se desconoce. El apagón informativo es espectacular y lamentable...
OTR/PRESS
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