López Aguilar distingue la presencia de Zapatero en la ofrenda al apostol del compromiso religioso
López Aguilar especificó que Rodríguez Zapatero ha mostrado de forma reiterada su actitud personal laica y no confesional, y que su presencia en el acto de ayer no representa contradicción con el propósito de distinguir plenamente los ámbitos de actuación que competen, respectivamente, a la Iglesia Católica y al poder civil.
Agencias/diarioDirecto
El ministro de Justicia, Juán Fernando López Aguilar, explicó este lunes que la presencia el pasado domingo en la ofrenda al apostol Santiago del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "no quiere significar una apuesta de compromiso religioso" y es normal que autoridades civiles estén presentes "en ceremonias con dimensión cultural, tardicional o simbólica de especial envergadura".
Asi, sobre las palabras en la ofrenda al apostol del obispo de Compostela, Julián Barrio, contra el propósito del Gobierno de regular el matrimonio entre personas del mismo sexo, López Aguilar dejó claro que "desde ese mismo respeto que el gobierno profesa a la Iglesia, reclamará respeto a lo que para mayoría de sociedad está fuera de discusión": la Iglesia puede regular canónicamente el matrimonio, como sacramento, pero la Iglesia no puede ni debe injerirse en lo que seala actuación del legislador en el ámbito que le corresponde y se trata aqui de extender derechos civiles a colectivos y personas que no los tienen para remover obstáculos a la igualdad.
En cuanto a la modificación del alcance de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979, que toca renovar el próximo año, el ministro de Justicia explicó que los acuerdos "fueron suscritos en un momento en que la Constitución no estaba plenamente afirmada" y que los socialistas han mostrado su disposicion a cumplir con el mandato constitucional de buena relación del Estado con las confesiones religiosas.
Sin embargo, advirtió que el PSOE tiene compromisos públicos muy expresos de afirmar la entidad no religiosa de instituciones, como la educativa, que se ha deslizado en los años del Gobierno del PP hacia posturas muy próximas a los postulados de la Iglesia, y puso como ejemplo la asignatura de religión o el régimen de contratación del profesorado en esta materia.