Vacaciones y verano nunca tienen por qué ser sinónimo de mar. Una ruta alternativa y cultural es la que ofrece Verona. Ciudad casi olvidada dentro del circuito turístico italiano, Verona no puede competir con la amalgama de culturas de Milán, o con la majestuosidad de Roma, sin embargo, su romanticismo supera con creces el de Venecia, que con sus canales y sus góndolas se ha convertido en el icono del amor. Y es que, ¿hay algo más romántico que revivir los trágicos amores de Romeo y Julieta? Pasear por Verona es inhalar un poquito del arte de William Shakespeare, escuchar las óperas de Verdi a la luz de las velas, oler la humedad del paisaje, palpar la historia romana y divisar una mixtura de estilos arquitectónicos. Pasear por Verona es recrearse con los cinco sentidos. Sigue
Olvídate del Caribe, de Benidorm o de Venecia. Este verano... quédate en Madrid. Porque las cosas no son lo que parecen. Si por trabajo tienes que quedarte, no envidies a tus compañeros que van y vienen de Ibiza. Tras el aparente éxodo que sufre la capital, hay todo un mundo de diversión y relax: piscinas, parques, lagos naturales, terrazas de verano... Y sobre todo, bichos raros como tú dispuestos a hacer de un verano en Madrid una experiencia inolvidable lejos de las masificadas playas, los chanchullos hoteleros y las caravanas. Sigue
En lo abrupto del desierto, entre un horizonte que se desfila con trazos anaranjados y el celeste de las aguas, se levanta Sharm el-Sheikh. La ciudad que custodia al Mar Rojo. El Mar Rojo ha figurado en la historia durante milenios, como en las expediciones egipcias al sur, el relato bíblico de Moisés y las conquistas mesopotámicas. En los últimos años ha cobrado un sentido más pagano, convirtiéndose en uno de los lugares más atractivos del mundo para practicar deportes acuáticos, muy especialmente el buceo. Sigue
El Roc de Sant Caietá, mezcolanza de estilos mediterráneos
Conocido como el pueblo fantasma, pendiendo de una roca a la orilla del mar, se encuentra el Roc de Sant Caietá (roca de san Cayetano), una original urbanización ubicada dentro del municipio tarraconense de Roda de Bará. Creado en los años 60 e inspirado en los típicos pueblos de pescadores mediterráneos, el Roc tiene su particular microclima con reminiscencias mediterráneas, románicas y góticas. Perderse por sus callejuelas y patios interiores supone un ejercicio de evasión que difícilmente se puede lograr en la gran urbe. Sigue