El Rey pide ayuda al Apóstol Santiago para erradicar el terrorismo y saber reconfortar a las víctimas
Don Juan Carlos pidió igualmente por los enfermos, desvalidos y discapacitados, por los que son objeto de la violencia y por todas aquellas personas y grupos sociales que encuentran motivos legítimos para considerarse marginados, así como por las víctimas de la droga o del tráfico. Tampoco se olvidó de los inmigrantes que llegan a España ni de los militares en misión de paz.
Redacción/diarioDirecto
Los actos de Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago comenzaron sobre las 10.30 de la mañana. El Rey Juan Carlos I pidió durante su desarrollo la ayuda del santo para luchar contra el terrorismo, así como para saber reconfortar en su "dolor, anhelos y necesidades" a los familiares de las 191 víctimas de los atentados del 11 de marzo en Madrid. El monarca utilizó el gallego en la parte de la invocación que se refería a Santiago y recordó así los grandes esfuerzos que realizaron sus ciudadanos "para combatir calamidades como la del 'Prestige' o afrontar a menudo el dolor de dramáticos naufragios".
En la Catedral compostelana también se encontraba el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, además de otras personalidades del mundo de la política, como el presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga. La comitiva que acompañaba a los reyes estaba compuesta además por autoridades autonómicas y locales de la representación civil y de los ejércitos, todos reunidos en la Plaza del Obradoiro.
En este Primer Año Santo Jacobeo del siglo XXI, el Rey dedicó sus primeras palabras de ofrenda desde el altar mayor de la catedral de Santiago a los familiares de las víctimas de los mayores atentados registrados en España, en los que el pasado 11 de marzo perdieron la vida 191 personas. Así, lamentó la persistencia de la sinrazón del terrorismo "en su inaceptable espiral de crueldad y vileza, de intrínseca negación de la libertad y los derechos humanos más elementales".
Faro y guia de Europa
El monarca apuntó que las injusticias, la mala distribución de la riqueza o la persecución de los valores, ideas, raza, sexo o creencias, lo único que aporta es la continuación de las guerras. Por todo esto pidió ayuda al Apóstol para los que, como él, tienen responsabilidades públicas para construir un mundo más pacífico, libre, justo y solidario. También pidió al santo que actúe de faro y guía de Europa, con sus recién estrenadas fronteras y dispuesta a dotarse de un Tratado Constitucional.
Asimismo, rogó para que España conserve sus patrimonios de la paz, liberad, convivencia, tolerancia, estabilidad y búsqueda de la justicia y concordia, labrados en el último cuarto de siglo. "Los españoles han forjado uno de los períodos más libres, estables y prósperos", dijo. Otra de las cosas que pidió fue la propagación del espíritu del Camino en lo que afecta al diálogo sincero, "fructífera convivencia en libertad y solidaridad entre comunidades".
Don Juan Carlos pidió igualmente por los enfermos, desvalidos y discapacitados, por los que son objeto de la violencia y por todas aquellas personas y grupos sociales que encuentran motivos legítimos para considerarse marginados, así como por las víctimas de la droga o del tráfico. Tampoco se olvidó de los inmigrantes que llegan a España ni de los militares en misión de paz.
"Es preciso construir una España mejor cada día, de la que nos sintamos cada vez más orgullosos, no sólo como país moderno, diverso, plural y solidario, sino como gran familia capaz de incorporar e ilusionar en el mismo proyecto", añadió. Para concluir pidió la intercesión del Apóstol Santiago por los marineros y campesinos, artesanos y hombres de la enseñanza y de la ciencia, empresarios y trabajadores, "sobre todo por la juventud que encarna los destinos de Galicia".