Palacio dice que el contrato con el lobby es posterior a la propuesta de medalla a Aznar y que el PSOE lo ha mantenido
La ex ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, confirmó esta tarde a EuropaPress la existencia de un contrato de la Administración española y el 'lobby' estadounidense Piper Rudnick, aunque matizó que dicho contrato se firmó posteriormente a que los congresistas propusieran a José María Aznar para recibir la medalla de oro del Congreso de los Estados Unidos.
Agencias/diarioDirecto
Tras especificar que el bufete sí "colaboró" con las gestiones que ya estaba realizando la embajada española para "apoyar" la concesión del galardón, dijo que el PSOE ha mantenido la relación con esos abogados después de llegar al poder.
"En cuestión de diplomacia pública, y eso lo puede decir la embajada, con arreglo a este contrato se han hecho entrevistas con congresistas, con distintos miembros de la Administración del PP y de la actual Administración -sentenció-. Porque otra cosa que quiero dejar claro es que cuando se hace el traspaso de poderes, el nuevo equipo de Gobierno (socialista) continúa con este contrato porque le parece que hay razón para continuar con él, porque como digo, es un 'contrato-tipo' que existe en los países de nuestro entorno".
Según relató la ex ministra, cuando se hizo cargo del ministerio de Exteriores el embajador Javier Rúperez le comentó en una de sus "primeras conversaciones" que tenía "dificultades" para realizar gestiones en Estados Unidos, y le trasladó "la necesidad de contar con una empresa de estas características". "Y yo, que conozco bien cómo funciona Estados Unidos, creo, vi que tiene toda la razón y tiene evidentemente apoyo para continuar en esa idea y para conseguirlo", especificó.
El contrato tiene "la supervisión del Estado"
Después, Palacio se refirió directamente a la polémica que ha surgido cuando se han hecho públicos los contratos de la Administración con ese bufete, y se han vinculado directamente a la promoción del ex presidente Aznar para lograr la medalla. "No hay peor mentira que una media verdad", dijo, y denunció que se está intentando trasladar a la opinión pública que éste es "un contrato turbio", algo que "está lejos de la realidad".
"Este contrato ha seguido todos los pasos de la contratación pública y ha sido controlado en todo momento por la supervisión del Estado", apostilló. "Se está intentando trasladar a la opinión pública que se trata de una cosa rara, extraordinaria, poco habitual y nada más lejos de la realidad -reiteró--. Entre los Estados que tienen representación diplomática en Washington, por lo menos 70 tienen contratadas empresas con contratos de idénticas características. Y en esos 70 Estados están los de nuestro entorno: Reino Unido, Francia, etc".
Contrato para apoyar las gestiones de la embajada
A continuación, la que fuera jefa de la Diplomacia española negó que se contratase al bufete estadounidense para conseguir la concesión medalla de oro del Congreso para el presidente José María Aznar. "Nada más lejos de la realidad. El objeto del contrato era apoyar la gestión por parte de la embajada de los intereses de España: intereses comerciales, culturales y de diplomacia", indicó.
"Quiero además dejar constancia de que la iniciativa de la medalla del Congreso al presidente fue bipartidista, partió de congresistas y no tuvo nada que ver ni el Gobierno ni la embajada. Es una iniciativa de congresistas republicanos y demócratas que, conjuntamente, promueven la idea de la medalla del Congreso para el presidente Aznar a primeros de mayo del año pasado, esto es, mucho antes del contrato", recalcó.
Dicho esto, Palacio especificó que la firma del contrato se produjo en el mes de enero con un objeto "amplio", cuando ya se había propuesto a José María Aznar para recibir el galardón. "Cosa distinta es que dentro del objeto amplio de ese contrato, en el mes de enero, aparezca una minuta en la que se dice que esta empresa ha colaborado en las gestiones que ya en ese momento se están llevando a cabo desde la embajada para apoyar una iniciativa en la que no fuimos parte -incidió-. Pero la iniciativa concernía al presidente del Gobierno de España y, como tal, entonces es una iniciativa que concierne a los intereses de España, y no es cuestión que vaya ni más allá ni más acá".