Bagdad presiona a El Cairo para que no ceda ante el chantaje de los terroristas y envíe tropas a Irak
El Gobierno provisional iraquí presionó el sábado a El Cairo para que no renuncie a participar en la estabilización de Irak después del secuestro ayer de un diplomático egipcio, al tiempo que pidió la ayuda de Rusia y Siria en la misma empresa.
Agencias/diarioDirecto
Los esfuerzos diplomáticos del primer ministro, Iyad Alaui, de gira por varios países vecinos de Irak, y de su ministro de Asuntos Exteriores, Hoshyar Zebari, que visita Moscú por dos días, se han vuelto muy difíciles ante la multiplicación de los secuestros en la nación.
El último de ellos es el del director de una empresa de obras pú-blicas, Raad Adnane, raptado esta mañana en Bagdad cuando se dirigía a su trabajo. La víspera, el "número tres" de la representación egipcia en Bagdad, Mohamed Mamduh Helmi Qotb, fue capturado por un grupo armado que se autodenomina "Los Leones de Alá" y afirma haber secuestrado a Qotb como respuesta a la oferta de Egipto de ayudar a Irak con su experiencia en materia de seguridad.
El jefe de la diplomacia egipcia, Ahmed Abul Gheit, reafirmó que no contemplaba "enabsoluto" enviar fuerzas o militares egipcios a Irak. Por ello, Alaui pidió el sábado a El Cairo que no renuncie a su petición de ayuda.
"No hay que ceder a las exigencias de los terroristas. Es lamentable que Filipinas lo haya hecho. Ha llegado la hora de que nosotros estrechemos filas. Todas las sociedades civilizadas deben combatir al terrorismo", declaró Alaui en una conferencia de prensa en Damasco. "Esperamos que los secuestradores demuestren tolerancia y liberen al diplomático egipcio, al igual que a otro ciudadano egipcio", añadió.
El secuestro de Kotb se produjo 48 horas después del de otro egipcio, Mohammed Ali Sanad, raptado junto a otros seis camioneros, tres indios y tres kenianos, empleados de una empresa kuwaití. Durante el día de hoy se multiplicaron los esfuerzos para obtener la liberación de todos estos rehenes.
Por otra parte, el Ejército estadounidense anunció hoy que un marine falleció ayer por las heridas que sufrió en un enfrentamiento en la provincia de Al Anbar (oeste). Según un balance establecido gracias a cifras del Pentágono, 665 soldados norteamericanos han muerto en operaciones en Irak desde marzo de 2003.
Un portavoz castrense anunció igualmente que unos insurgentes dispararon hoy obuses de mortero en Samarra, sin causar víctimas, y que la Policía iraquí y sus fuerzas abortaron ayer un atentado con coche bomba en Mosul, en el norte del país.
Rusiar no, pero Siria quizás
En este difícil contexto, la demanda de tropas rusas efectuada por Hoshyar Zebari fue rechazada. "Necesitamos fuerzas de pacificación rusas", dijo Zebari a su llegada a Moscú. Sin embargo, después de entrevistarse con su homólogo ruso, Serguei Lavrorv, este último le respondió que un envío de tropas no estaba "siendo estudiado por Moscú".
Lavrov ofreció otro tipo de contribuciones a la reconstrucción, en especial económicas, pero también precisó que Rusia "tampoco tenía la intención de enviar expertos militares a la Embajada" rusa en Bagdad.
En Damasco, Alaui tuvo un poco más de éxito. Siria se comprometió a "hacer todo lo posible para ayudar al pueblo iraquí a preservar la unidad de su territorio", según el presidente Bachar al Assad.
Ambos países anunciaron su intención de restablecer "lo antes posible" sus relaciones diplomáticas, rotas en 1980, y haber formado un comité conjunto de seguridad encargado de controlar su frontera común para impedir las infiltraciones de combatientes extranjeros en Irak.