Quentin Tarantino y Michael Moore se ven las caras. Kill Bill Vol.2 y Farenheit 9/11 han llegado a las carteleras españolas. Un duelo de titanes cuyo destino decidirá el espectador. Dos directores antagónicos que provocan indistintamente el misticismo o el odio. Ya sea avalados por la crítica o por los premios, está claro que ambos provocarán una revolución en el panorama cinematográfico mundial. ¿Qué es lo que tienen estos polos opuestos que tanto atraen?
Marta S. Herrera/diarioDirecto
Un duelo de taquilla entre Quentin Tarantino (Tennessee, 1963) y Michael Moore(Michigan,1954) constituye una circunstancia excepcional difícilmente evitable para todo buen cinéfilo que se precie. Está claro que son dos directores opuestos, pero no por ello incompatibles. Se podría decir que son dos polos que atraen… ¡y mucho!.
Desde este fin de semana las salas españolas se visten de gala para recibir ’Kill Bill Vol. 2, última obra maestra de Tarantino; y ’Farenheit 9/11’, la postrera provocación de Moore. Si bien es cierto que nada tienen que ver ambos filmes, cada uno en su estilo se ha convertido en obra de culto y con ellas, sus respectivos directores. Y para ello, hay que remitirse a las pruebas. Moore aupó su cinta al récord histórico de taquilla en la categoría de documental en Estados Unidos. Por su parte, Tarantino se ha consolidado como líder de taquilla durante varias semanas en Estados Unidos y en Latinoamérica. Ambos han demostrado que haciendo un cine totalmente dispar y no siempre comercial se puede tener al público y a la crítica en el bolsillo.
Guionistas y directores
Suele decirse que en la diversidad está el gusto. Y ciertamente, pocos son los puntos en común que podemos encontrar en ambos realizadores, salvo que ambos son guionistas y directores, auque ninguno de ellos estudió para ello. Moore se preparaba para ser sacerdote y a los 18 años se convirtió en el director de su instituto en Flint (Michigan), cuando decidió fundar The Flint Voice, uno de los diarios alternativos más respetados del país, y que sembró la semilla contestataria que lleva dentro. Tarantino, por su parte, abandonó los estudios y se puso a trabajar de acomodador en un cine porno hasta que consiguió empleo en un videoclub de California, lugar en el que acrecentó su cultura cinematográfica, aún más. Estas circunstancias contrapuestas fueron quizá el arranque de dos exitosas carreras cinematográficas.
Una trayectoria que cada uno de ellos ha llevado por derroteros diferentes. Frente al compromiso político de Moore, se encuentra la asepsia de Tarantino. El de Michigan se ha convertido en el látigo del stablishment yanki, hecho que le ha reportado poderosas enemistades. Roger & Me (1989) conforma el primer toque de atención de Moore al Gobierno. En ella criticaba duramente las consecuencias de la reestructuración de la General Motors en su pueblo natal, y le produjo la satisfacción de estar entre las diez mejores películas de ese año según los críticos de Estados Unidos. Tarantino, por su parte, se ha convertido en uno de los cineastas más políticamente correcto, algo reconocido por él mismo. En sus guiones, cuidadosamente elaborados, no hay un ápice de crítica política subyacente. Elemento que suple con sus diálogos llenos de ironía, sus pequeños guiños procedentes de clásicos cinematográficos y sorprendentes bandas sonoras extraídas de su particular fonoteca. Sus primeros pasos en el séptimo arte los dio con el guión de Amor a quemarropa y la dirección de la comedia inacabada, My best friend´s birthday(1987). Una tónica que no seguiría en el futuro.
Ficción Vs. realidad
Efectivamente, más que la crítica política o la comedia, a Tarantino siempre le ha gustado el cine de ficción. Su talento reside en el eclecticismo cinematográfico que bebe de fuentes muy diversas (Jon Woo, Martin Scorsese, Sergio Leone o Nouvelle Vague) y en la sugestiva estructura temporal utilizada en sus guiones. Sus excéntricas obsesiones se han transformado en thrillers y películas de acción con el sarcasmo genuino de su autor. Reservoir Dogs (1992), vio nacer al director de culto que hoy es Tarantino. Fue su primera película que recibió el renconocimiento internacional en Sundance.
Como buen crítico que es, Moore, sin embargo, se ha decantado por la realidad a través del documental, formato en el que ha realizado todas sus denuncias. Con el premiado The Big One(1998) dio a conocer al público las fechorías de las grandes empresas, obligando a Nike a dejar de utilizar niños como fuerza de trabajo en Indonesia.
Ya sea a través de la ficción o del documental, ambos intentan plasmar en sus obras parte de sus vivencias. Muchas de las películas de Tarantino, tal y como llegó a reconocer él mismo, tienen una gran carga autobiográfica. Tal es el caso de Pulp Fiction(1994), película inspirada en las pulp magazine que Quentin consumía con gran fervor en su infancia. Después llegaría Four Rooms(1994), de la que escribió un pequeño fragmento, para retomar el largometraje con Jackie Brown(1997), película que fue recibida con disparidad de opiniones por la crítica. Pero quizá Kill Bill Vol. 1 y Kill Bill Vol. 2 son los filmes que más carga autobiográfica contienen. No tanto por el contenido de la historia, sino por los recursos utilizados.
Tanto Moore como Tarantino no se limitan simplemente a escribir y dirigir sus películas, sino que a veces también hacen intervenciones. Al margen de sus propias películas, Tarantino ha aparecido como actor en Duerme conmigo(1994), Alguien a quien amar(1994), Johnny Destiny(1995), Desperado(1995), Abierto hasta el amanecer(1994), entre otras. Y como guionista escribió Amor a quemarropa (1993), Asesinos natos(1994) y Abierto hasta el amanecer(1994).
Michael Moore, por su parte, ha aparecido en Bowling for Columbine(2002) y Fahrenheit 9/11(2004) ya no tanto como actor, sino como interpelador molesto. También hay que añadir la dirección de Canadian Bacon (1994) que participó en el Festival de Cannes. Al margen de todo ello, queda su faceta de escritor, con cuatro libros en el mercado: Estúpidos hombres blancos, ¿Qué han hecho con mi país, tío?, Downsize This! Random Threats From an Unarmed American y Adventures en TV Nation.
Premio tras premio
Pero si hay algo en lo que coinciden ambos realizadores es en su falicidad para atraer importantes premios. Tarantino se llevó el ansiado Oscar al mejor guión original por Pulp Fiction, que estaba nominada a 7 estatuillas. Esta misma película le dio la Palma de Oro en Cannes.
Precisamente Moore se llevó también la Palma de Oro por Farenheit 9/11. Un galardón que, curiosamente recibió de manos de Tarantino: "Has recibido el premio porque has hecho una gran película. Quiero que lo sepas... de director a director", le dijo cuando se lo entregó. Anteriormente, Moore había recibido el Oscar por Bowling for Columbine. Un dato curioso: Todas los filmes de Michael Moore han recibido algún premio.
Visto lo visto está claro que hablar de estos dos directores, es hablar de calidad. Su mayor logro ha consistido en que, a pesar encontrarse cinematográficamente en polos opuestos, el público los adora.