Carmina Ordoñez falleció el viernes en su domicilio de Madrid, donde fue hallada por el personal de servicio dentro de la bañera. En un primer momento, su asistenta encontró el cuerpo desmayado y, aunque avisó inmediatamente a los servicios de emergencia, ya no pudieron hacer nada por salvarla. El cadáver presentaba un fuerte golpe en la cabeza, producido probablemente al caerse en la bañera por causas que aún no se han determinado, pero que según los primeros indicios, pudo ser accidental. El cuerpo de Carmina Ordóñez ya ha sido trasladado al Instituto Anatómico Forense de Madrid.
Redacción/diarioDirecto
La madre del matador de toros Francisco Rivera, acababa de regresar de pasar unos días en Tanger, lugar donde tenía fijada su residencia, ya que hoy mismo tenía que colaborar en un programa de tarde como tertuliana de temas de corazón. Tanto los colaboradores como el director del magazine, Ricardo Sanz, se encontraban muy afectados ante la inesperada noticia, ya que Carmina se encontraba muy recuperada de todos sus problemas psicológicos.
En los últimos años, y concretamente tras la muerte de su padre, Carmina había estado en varias ocasiones internada por problemas mentales y por su adicción a los somníferos. Aunque, el año pasado pasó largas temporadas en clínicas privadas y parecía estar totalmente recuperada, a comienzos de este pasado febrero sufrió una recaída y tuvo que ser trasladada, de nuevo, a Barcelona. En la actualidad, continuaba con tratamiento ambulatorio, pero muy mejorada gracias al apoyo constante de familiares y amigos.
"La soledad no le gustaba nada", era la frase más oída en la tarde de hoy por sus compañeros de televisión e hijos, que se acercaron nada más conocer la noticia, al Instituto Anatómico. Sus tres hijos, que siempre la habían defendido en cualquier plató en el que se la criticaba, se encontraban muy afectados y desoladaos por la muerte tan trágica de su madre. Visiblemente afectada se mostraba Emma García, la presentadora del programa en el que Carmen trabajaba, que la veía más feliz e ilusionada que nunca con su nueva vida.
Adios a la Divina
"Estoy divinamente", confesaba recientemente Carmina en un programa de televisión sobre su estado de salud. La creadora del movimiento de melena más conocido de España, ha muerto a los 49 años de edad. Una mujer que vivió marcada por el mundo del toro desde que nació. Es hija de torero, sobrina de torero y fue esposa del fallecido torero Paquirri.
Su rostro ha estado siempre vinculado al mundo del corazón, ya que tenía el arte de convertir en exclusiva todo lo que tocaba. Sus tres hijos, Fran, Cayetano y Julián fueron portadas en toda la prensa rosa desde que nacieron. A medida que pasaba el tiempo, Carmina se podía permitir el lujo de cobrar cifras astronómicas por contar sus idas y venidas, sus aventuras y las de sus hijos.
En el amor nunca fue muy afortunada. El último de sus matrimonios (se casó tres veces) fue con el bailarín Ernesto Neyra. Matrimonio que acabó en los juzgados, donde ella le denunció por malos tratos, acusación que nunca pudo probar. A partir de este momento, comenzó su peregrinaje por todos los platós dando cuentas de su vida sin tapujo alguno.
Sin embargo, cada vez más a menudo, ese recorrido se veía interrumpido, ya que Carmina tenía la mala fortuna de gustarle mucho la noche y no volver a casa hasta altas horas de la madrugada. La noche, las malas compañías y el desamor la desestabilizaron en todos los terrenos. Aunque su hijo pequeño, Julián siempre estaba muy pendiente de ella, ésta no parecía poner mucho de su parte. Carmina confesaba estar bien pero nadie podía asegurar que estuviera libre de una recaída.