El comando islámico "tenía todo puesto" para volar el AVE el 4 de abril, según el ex comisario antiterrorista
El artefacto explosivo fue localizado y desactivado por las Fuerzas de Seguridad del Estado el 2 de abril en las vías férreas a la altura del término municipal de la localidad toledana de Mocejón.
Agencias/diarioDirecto
El ex comisario general de Información de la Policía Jesús de la Morena reveló este miércoles por la noche ante la comisión de investigación del 11-M que el comando terrorista islamista autor de la matanza de Atocha "tenía todo puesto, menos el detonador" para volar el AVE Madrid-Sevilla el día 4 de abril.
Según argumentó, los terroristas sólo se habían reservado el detonador que pensaban colocar el domingo día 4, porque ese día "a mediodía acababa la tregua" ofrecida por los terroristas en un comunicado. El artefacto fue localizado y desactivado el 2 de abril en las vías férreas a la altura del término municipal de la localidad toledana de Mocejón.
Angustia tremenda
De la Morena explicó que la investigación sobre los atentados del 11-M fue "cogiendo peso" y se creó un equipo de entre 180 y 200 funcionarios de cinco unidades, que, el 3 de abril, distribuidos en grupos de quince o veinte más diez agentes de cada Comisaría, batieron pueblo por pueblo el sur de la comunidad de Madrid para detectar elementos terroristas e impedir nuevos atentados. "La angustia era tremenda, porque se nos acababa el tiempo", afirmó.
Gracias a esta práctica, en la que también colaboró la Guardia Civil en la provincia de Toledo, se llegó hasta el piso del número 40 de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés, donde siete terroristas se suicidaron al detectar la presencia policial. Cinco de ellos eran presuntos autores materiales de los atentados de Madrid, uno, de la colocación del artefacto del AVE y el séptimo cadáver aún no ha sido identificado.
Añadió que el temor a que se cometieran nuevos atentados se convirtió en "una obsesión" para los responsables policiales y "la tensión máxima no acabó el 3 de abril (con los sucesos de Leganés), sino una semana después, cuando la contabilidad de los explosivos" localizados en los registros "se ajustaron a las hipótesis" que se habían hecho.