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Yolanda Rueda / presidenta de la 'Fundación Cibervoluntarios'
“Creemos en las tecnologías como elemento transformador, social y humano” Las nuevas tecnologías se han convertido en nuestras más fieles compañeras de viaje en este mundo. Nos ayudan a comunicarnos, a trabajar, a entretenernos… Constituyen una parte tan vital de nuestro día a día que no consideramos hasta qué punto las necesitamos y lo difícil que puede llegar a ser para algunas personas acceder a ellas. Leticia Lozano Martín/diarioDirecto 04/09/08 Los cibervoluntarios son conscientes de las deficiencias de este entorno tecnológico y digital. Las mismas herramientas que nos han abierto la puerta hacia un universo diferente, han cerrado otra a las personas que no han podido seguir el ritmo de esta nueva sociedad.
Yolanda Rueda, presidenta de la Fundación Cibervoluntarios, nos transmite la necesidad de integrar a todos los colectivos utilizando la tecnología para eliminar barreras sociales.
diarioDirecto: Para una persona que oye hablar por primera vez de su fundación, ¿cómo definiría a un cibervoluntario?
Respuesta: Los cibervoluntarios nos autodefinimos como personas curiosas, pro activas, con ganas de aprender, pasión por compartir y entusiasmo por las nuevas tecnologías. Dedicamos parte de nuestro tiempo a dar a conocer, en persona, las posibilidades que ofrece su uso de una forma útil, sencilla y eficaz para el día a día de colectivos con pocas posibilidades de acceso y formación.
dD: ¿Qué circunstancias propiciaron la creación de su fundación?
R: A nivel externo, la eclosión del mundo de las nuevas tecnologías frente a la visión de las mismas como un creador de brecha digital. Nosotros somos unos firmes convencidos de que las herramientas tecnológicas no sólo no deben crear brecha digital, sino que son uno de los mejores aliados para contribuir a eliminar otras barreras sociales. Éste fue nuestro gran impulso, el creer en las tecnologías como elemento transformador, social y humano.
dD: ¿A qué sectores de la sociedad dirigen sus cursos?
R: Dirigimos nuestra acción a colectivos que puedan estar excluidos de la sociedad de la información por razones de género, edad, entorno profesional y social, falta de tiempo, conocimientos, habilidades, motivación y recursos materiales o económicos.
dD: ¿En quién piensan a la hora de diseñar sus proyectos?
R: Primero escuchamos las demandas y necesidades de las personas a las que nos dirigimos y después intentamos encontrar esa inquitud que haga ver a esas personas que lo que tienen delante es una herramienta que le es útil para su día a día.
dD: ¿A dónde puede acudir una persona que esté interesada en participar en uno de sus cursos?
R: Nosotros no tenemos centros propios, sino que gracias a la colaboración de cientos de personas y entidades, tenemos centros colaboradores allá donde comenzamos nuestras actividades. Lo importante es pensar en hacer una iniciativa y entonces la canalizamos a estos centros. Si alguien está interesado en hacer algo con nosotros que no dude en contactar y crearemos una iniciativa adaptada a la zona en la que se encuentra y con sus necesidades.
dD: ¿Cómo puede una persona convertirse en cibervoluntario?
R: Apuntándose a través de nuestra página web www.cibervoluntarios.org. Hay que concretar que no tiene por qué ser un usuario avanzado. Muchas veces personas mayores que llevan poco tiempo con la tecnología, pero que han visto su utilidad y que son grandes apasionados, se han hecho cibervoluntarios y han ayudado a mucha gente a comprender y a que vean la utilidad de las tecnologías como ellos la ven. Aquí lo importante no es saber mucho, sino poder trasmitir lo que sabes y romper la barrera a personas que todavía no se han acercado.
dD: ¿Existen cursos de diferentes niveles de dificultad?
R: Sí y de diferente duración. Tenemos uno básico, el más demandado, de veinte horas. Después, dependiendo del interés de cada persona, tenemos cursos que van de cinco a veinte horas y talleres para enseñar el uso de una herramienta específica que va de dos a cuatro horas.
dD: Sus alumnos, ¿llegan a asumir el uso práctico de las nuevas tecnologías en su día a día, fuera de las aulas?
R: La gran mayoría sí. Ése es nuestro reto real y lo que buscamos día a día en nuestra formación. Es por ello que estamos muy contentos con nuestra labor. Siempre hay alguno al que no consigues llegar y es nuestro desafio, lo que nos impulsa a preguntarnos y a mejorar día a día. Como decimos en los cursos de formación a nuestros cibervoluntarios, cada uno de nuestros alumnos nos da una oportunidad, nos da su tiempo… y es lo que tenemos que aprovechar, es nuestra ocasión para despertar las posibilidades que esta persona tiene con la tecnología. Si no lo consigues puede que no lo vuelva a intentar en un año. No podemos permitirnos ese lujo. Hay que saber escuchar para poder enseñar cosas muy útiles y adaptadas a las necesidades e intereses de la persona que nos da esta oportunidad.
dD: Uno de sus objetivos es salvar la brecha digital entre los diferentes sectores sociales. ¿Notan cambios de actitud en sus alumnos tras finalizar los cursos?
R: Sí, sienten sobretodo que ellos también pueden y eso, dependiendo de que tipos de colectivos, puedo garantizar que no tiene precio.
dD: ¿Consiguen sentirse más integrados en este nuevo mundo tecnológico?
R: Sin duda, y sobre todo pierden ese miedo. Es en muchos casos una gran prueba de autoestima.
dD: ¿En qué sectores han tenido mejor acogida sus iniciativas?
R: Sobretodo los más desfavorecidos socialmente, especialmente ciudadanos de zonas rurales y colectivos de mujeres, inmigrantes, mayores y discapacitados.
dD: Últimamente se ha extendido mucho el debate sobre las repercusiones del empleo de las nuevas tecnologías en la educación y concretamente se ha reflexionado sobre el uso de las TICs, ¿Cómo se posicionan ante este debate?
R: Tienen una importancia vital, es una herramienta más, pero imprescindible. El mundo de la economía ha pasado de la sociedad de la industria a la sociedad de la información y del conocimiento, y lo que mueve a esa sociedad son las nuevas tecnologías. Hasta ahora ninguna otra sociedad se había encontrado con una herramienta tan buena y tan importante para poder hacer cosas completamente diferentes y hay que hacerlas. Hay que aprovecharla, primero para la autoformación y la educación, pasando por las redes sociales, las inquietudes personales y por supuesto todo esto conlleva implícito un mejor y mayor desarrollo profesional.
dD: Al ser una organización sin ánimo de lucro, ¿de dónde reciben la ayuda para sacar adelante todos sus proyectos?
R: Nuestra fuente de financiación es muy variopinta. Por una parte, recibimos subvenciones de entidades públicas para llevar a cabo programas concretos que presentamos, pero también realizamos servicios a terceros, especialmente en temas de responsabilidad social corporativa y voluntariado corporativo. Así conseguimos patrocinio de entidades privadas y tenemos donaciones de terceros.
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