Una obra del mejicano Omar Pimienta consigue el Premio de Poesía Emilio Prados en su décima edición
La obra 'Escribo desde aquí', que se caractariza por ser "diferente y narrar episodios dramáticos contados de forma objetiva", se convierte en la ganadora de la X edición de estos premios, con cada vez "más consolidación y prestigio"
C.Romera / diarioDirecto 30/10/09
La X Edición del Premio de Poesía Emilio Prados, convocado por el Centro cultural de Málaga Generación del 27, ha fallado a favor de la obra ‘Escribo desde aquí’, del mejicano Jorge Omar Ramírez Pimienta, y que ha destacado de entre las más de 60 muestras presentadas a concurso por “ser diferente del resto”, al tratar “episodios dramáticos contados de forma objetiva”.
Así lo han indicado en rueda de prensa el director del Área de Cultura y Educación, Juan Antonio Vigar; la directora del Centro Cultural, Aurora Luque; el presidente del jurado del premio, Francisco Brines; y otra miembro de este y Premio Poesía Unicaza, Josefa Parras.
Esta última ha sido la encargada de explicar el contenido de la obra de Omar Pimienta, que no ha podido asistir al acto y al que “se conocerá con la publicación de la obra, posiblemente en la primavera de 2010”. “Es una obra diferente, que habla de desgracias, pobreza, exilio y hambre. Es como una especie de álbum de fotos que el autor describe de forma objetiva… Muy natural y con ningún teatro, que te hace emocionarte y conmocionarte al mismo tiempo. Además, todo esto adobado con un humor difícil y un poco ácido”, ha explicado Parras.
Para Brines, en el concurso se aprecia el movimiento joven de la poesía actual y las distintas tendencias que hay. “Pero hay una dominante, que es el cierto irracionalismo que no tiene que ver con el sensacionalismo, en el que da la impresión que el autor la sustrae del borrador primero, abriendo el poema a la creación del lector, que tiene que ir siguiendo los signos de indicio que el poeta le da en el texto”.
“Para ello --continúa--, el lector tiene que desdoblarse y poder recoger la emoción de la sugerencia. Sólo los autores más destacados lo logran”. Brines también advierte sobre las “trampas” que puede cometer el autor que “no distinga entre prosa poética y prosa normal”, ya que según explica, “se ha democratizado la prosa poética”.
El premio
Para el director del Área de Cultura y Educación, que este premio alcance su décima edición muestra “que ya se puede hablar de consolidación y prestigio”. El hecho de que se admitan obras de autores de cualquier nacionalidad, menores de 35 años y con textos nuevos, hace que sea “el premio de poesía joven por excelencia”.
Según Vigar, las razones principales son la “nómina de los que ya han ganado”, las personas que conforman el jurado y la publicación de las obras ganadoras de la mano de la editorial ‘Pre-textos’. A todo ello, se la suman los 8.000 euros de la cuantía del premio.
El jurado está presidido por Brines, que ha obtenido recientemente el Premio Federico García Lorca como reconocimiento a su poesía, además de haber sido Premio de Poesía Nacional y actualmente, miembro de la Real Academia de la Lengua Española. A él se le suman Josefa Parras; Aurora Luque; el coordinador de actividades del Centro Cultura, Jose Antonio Mesa Tore; y el ganador de la última edición de los Premios Emilio Prados, Rafael Espejo, entre otros.
La obra y el autor
Omar Pimienta es el segundo poeta del otro lado del Atlántico que gana este premio. Con 30 años, ya cuenta con dos libros de poesía en el mercado: ‘Primera persona: Ella’ y ‘La libertad: Ciudad de paso’. Es licenciado en estudios latinoamericanos y actualmente cursa artes visuales en la Universidad de California, en San Diego. Reparte su tiempo en esta ciudad y Tijuana, de donde es natural. Él mismo se define como “herrero de oficio y jugador de Básquetbol en decadencia”. En la obra que le ha hecho obstentar al Premio de Poesía Emilio Prados, se puede leer:
“Doña Sara murió y la enterraron un par de años después la siguió su suegra María pusieron su ataúd sobre el de ella la tumba se convirtió en un dúplex aventé flores antes y después del descenso de la abuela volví a escuchar las cadenas volví a ver la tierra amontonándose sobre Ella
siempre peleaban ambas quisieron al mismo hombre a su modo al final siempre es la forma lo que complica las cosas
Doña Sara seguro intentó darse la espalda aunque eso significara yacer boca abajo por el resto de la eternidad los mejores años de la muerte de Sara (estoy seguro) fueron previos a la mudanza de la suegra".