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Tamara Rojo: "Hubiera dejado de bailar hace mucho tiempo por puro aburrimiento" La bailarina de ballet española Tamara Rojo afirmó ayer en Madrid que si se hubiera quedado en España "hubiese dejado de bailar hace mucho tiempo por puro aburrimiento". diarioDirecto 28/02/08 Además, dijo que en España "no hay ninguna perspectiva para seguir su trayectoria" y que la "triste realidad" es que "nadie" en este país "tiene el lujo de bailar el 90% de las obras" que ella baila.
Rojo reconoció que el proyecto que puso en marcha para la creación de una compañía nacional de danza clásica en Fuenlabrada (Madrid) --que llevaría por nombre Real Ballet Nacional de España-- "está parado". La bailarina explicó que "el proyecto se presentó ante Presidencia, se dialogó hace un tiempo, pero que el diálogo ahora está parado" y que desconoce "si esa parada es definitiva o no".
La bailarina, que obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2005, recalcó que "tiene que haber una transformación en las estructuras de las artes escénicas en España" para que la existencia de una compañía de ballet clásico en España sea una realidad viable. Además, para ella, lo más importante es que haya "un cambio institucional".
Coloquio 'Danza y literatura'
Rojo participó en un coloquio sobre 'Danza y literatura' celebrado en la Residencia de Estudiantes de Madrid, en el que también participó el escritor Luis Antonio de Villena. La bailarina explicó que una de las cosas que más le ha gustado ha sido viajar, porque le ha permitido "conocer mundo y otras culturas" y le ha hecho "más comprensiva del ser humano".
En el encuentro, moderado por la maestra de Ballet Matamoros, Villena y Rojo discutieron sobre las diferencias y semejanzas entre el ballet y la literatura. Mientras que el escritor defendió que "el movimiento corporal es esencial" en ballet y que el bailarín necesita "su cuerpo glorioso" para bailar, Tamara Rojo argumentó que lo importante no es la técnica sino que haya "una carga dramática y una profundidad artística".
Asimismo, Villena afirmó que "la danza y la literatura son artes autónomas que se pueden interpenetrar" y que la realización de un cuento en danza crea "un tercer elemento".
Además, la bailarina explicó que el coreógrafo de ballet, George Balanchine, era "un gran manipulador" y que fue "un genio en su interpretación de la música", pero que "no tenía intención de transmitir nada", sólo buscaba el disfrute con la belleza del cuerpo del bailarín.
Rojo, que explicó que prefiere interpretar un personaje que interpretarse a sí misma, afirmó que cuanto más complicado es un personaje más le interesa porque le gusta "buscarle las intenciones". En este sentido, añadió que los personajes más difíciles de interpretar son "los más pobres dramáticamente" y que lo que más le costó fue su papel en 'El Quijote'.
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