"Líos" de candidatos a presidente Ni el conservador ni tampoco la socialista. Los escándalos se suceden entre los dos bandos de cara a las elecciones presidenciales que tendrán su primera vuelta el próximo 22 de abril. Entre los problemas más conocidos cabe destacar la información periodística que acusaba a Nicolas Sarkozy de investigar el valor de las propiedades de su principal rival en la carrera hacia la presidencia, la socialista Ségolène Royal. Pablo Montesinos/ diarioDirectoSarkozy, de cuyo ministerio depende la Policía, afirmó entonces que las acusaciones se habían convertido en una cortina de humo de la oposición para distraer la atención de la campaña de
Royal, que se ha visto asaltada por una serie de errores y revelaciones sobre la riqueza de la candidata. La controversia comenzó cuando el semanario satírico
'Le Canard Enchaine' detalló que el servicio de inteligencia policial Renseignements Generaux (RG) había investigado el conjunto de propiedades de Royal y su pareja, el jefe del Partido Socialista,
Francois Hollande. El candidato conservador tachó las acusaciones de “
calumnia”.
“No es verdad, es una calumnia y una mentira que niego formalmente, como también lo negaron los jefes del servicio policial de la república", dijo Sarkozy a Radio Europe 1.
"Soy ministro del Interior desde el 2002, y nunca ha habido ningún escándalo", agregó en un tomo muy enfadadizo.
Hay que recordar que el impuesto a la riqueza, que se aplica sobre todos los ingresos, incluyendo las propiedades, y por encima de cierto nivel, es un tema políticamente delicado en Francia. Y es que son muchos los franceses que no entienden el alto poder adquisitivo de sus políticos. De hecho, la noticia de que Royal pagó dicho impuesto perjudicó a los socialistas de manera
“inmediata” a los votantes de menores ingresos.
La moto del hijo del Ministro del Interior
Otro asunto que tampoco ha pasado desapercibido ha sido el hecho de que la policía recogiera huellas digitales y restos de ADN para encontrar a los ladrones de una motocicleta de uno de los hijos del ministro francés de Interior y candidato conservador al Elíseo. La investigación, que todavía sigue provocando gran debate en el país galo, generó además un aluvión de críticas por parte del sector centro-liberal que acusó a la Justicia de un
“doble rasero” a favor de los poderosos.
El asunto llegó a tal extremo que un sindicato minoritario de la policía exigió una investigación parlamentaria por la exagerada investigación llevada a cabo. Días después del robo, eso sí, la motocicleta fue encontrada y los tres ladrones puestos a disposición policial. La recogida de ADN y huellas digitales favoreció la rápida resolución del caso, algo que fue criticado por diversos medios parisinos como
“Le Parisien”. Sarkozy dijo entonces que la polémica era una
“estupidez”, que dejaran actuar a la policía y exigió que sus hijos
“no entraran” en el debate político.
La candidata socialista tampoco se libraY si difícil está teniendo la campaña del conservado también muy complicada es la de su contrincante, la candidata socialista a la presidencia francesa, Ségolène Royal. En su currículum destacan sus comentarios sobre la
"libertad y soberanía" de la provincia canadiense de Québec, más aún cuando fue víctima de una broma parecida a la que hace poco más de un año sufrió el entonces presidente electo
Evo Morales por un imitador radiofónico de la Cadena COPE española que se hizo pasar por
Rodríguez Zapatero.
Esta vez, sin embargo, fue el humorista
Gérald Dahan, considerado cercano al candidato conservador, quién llamó a Royal haciéndose pasar por el primer ministro quebequés,
Jean Charest, para hablar acerca de su aparente apoyo a la independencia de la región francófona. Con el imitador estuvo hablando de la situación en la zona sólo horas después de afirmar que
"como en todas las democracias, el pueblo que vota es soberano y libre y, por tanto, los quebequeses decidirán libremente sobre su destino si tienen que pronunciarse llegado el momento".
Esta teórica conversación con un alto cargo de la provincia canadiense le provocó llegar tarde a un debate donde ya muchos conocían la broma. Allí llegó incluso a mandar saludos del ministro quebequés. El juego del periodista de la emisora RTL indignó al propio Sarkozy que dijo
“este asunto no es para bromear” mientras que desde el entorno de la socialista se afirmó que simplemente había sido “
un toque de humor”.
No es la primera vez que un político francés se ve involucrado en una de estas trampas. El año pasado, el propio presidente,
Jacques Chirac, fue engañado por un cómico quebequés que se hizo pasar por el primer ministro canadiense,
Stephen Harper. En España, la cadena COPE se disculpó públicamente tras el revuelo originado por la llamada a Evo Morales de un humorista que simuló ser el presidente de la Nación, José Luís Rodríguez Zapatero.