Bayrou, "centro político" y tercero de cara a las elecciones
François Bayrou, de 55 años, se ha convertido, según las últimas encuestas, en el tercer pretendiente al palacio del Elíseo. Presidente de la centrista Unión por la Democracia Francesa (UDF), los sondeos le dan entre el 11% y el 14% de intención de voto, por detrás de Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal. Su objetivo es conseguir el mayor número de votos entre los dos grandes bloques mediante un discurso equidistante. Pablo Montesinos/ diarioDirectoCon su campaña, con el lema "
Otra elección es posible" los medios de comunicación empiezan a darle cada vez una mayor importancia y eso se nota a pie de calle. Tras las caídas generalizadas, muy marcadas en el caso de los socialistas, en las últimas encuestas, el centrista sube hasta cuatro puntos. Así lo recoge el diario
Le Figaro que le concede una intención de voto que ronda el 13%. Incluso podría superar a ultraderechista Le Pen que, según dicho diario, quedaría en el 12,5%.
La UDF nació en 1978 a base de reunir varias formaciones de la derecha no gaullista para apoyar al entonces presidente francés,
Valery Giscard d'Estaign. Sin embargo, tampoco ha tenido malas relaciones con la izquierda, con acuerdos concretos durante la presidencia de
François Mitterrand. Una fecha importante para este partido es 2002, año en el que la UDF se subió al carro de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) y apoyó al Gobierno de derechas salido de aquellos comicios, hasta el punto de que uno de sus miembros,
Gilles de Robien, ocupa actualmente la cartera de Educación en el Ejecutivo de
Dominique de Villepin.
Sin embargo, y a pesar de estar en el Gobierno, para
Bayrou está clara una
“absoluta decadencia” del presidente
Chirac en esta última etapa en el poder. Por dicho motivo, y desde el No al referéndum sobre la Constitución europea, la UDF se intenta desmarcar del Ejecutivo y conseguir la representación suficiente para ser más fuerte en futuras coaliciones.
La campaña electoralLa campaña que está llevando a cabo Bayrou, un hombre del sur que hace constantes referencias a los orígenes campesinos de su familia, no consiguió desde el primer momento captar la atención de los medios. De hecho, los periódicos así como los creadores de opinión nunca le tuvieron en cuenta, algo que él denunció cada vez que tenía la oportunidad de hablar en alguna radio o televisión.
“¿Por qué los grandes medios sólo se centran en los dos candidatos oficiales?” se preguntó en constantes ocasiones.
Finalmente, y ante ese rechazo mediático que ahora está consiguiendo aplacar, optó por una campaña de contacto directo con la gente, ciudad a ciudad, pueblo a pueblo, que en los últimos días parece haber conseguido resultados. El pasado fin de semana, por ejemplo, tenía previsto un mitin en Aix-en-Provence en una sala para 300 personas. Acudieron más de 1.000 vecinos de dicha localidad.
El problema al que se enfrenta este partido, así como todos los de carácter más minoritario, es que el modelo electoral francés, mayoritario a dos vueltas, no concede ninguna posibilidad al tercer clasificado, a quien eventualmente tan sólo le queda una prerrogativa, que no es otra cosa sino aconsejar a sus votantes cara a la segunda vuelta.